Saltar al contenido
Latinys Tiny House

Tiny House VS. Casa Container: Pros y Contras de los Sistemas Constructivos

Tiny house o casa container. ¿Estás pensando en construir o comprar una tiny house y dudas si utilizar un container shipping como base? Aquí te contamos algunos puntos a favor y en contra. 

Empecemos por una confesión: en realidad tiny house o casa container es una falsa oposición. Una casa contenedor ES una tiny house. Pero cuando digo casa container me refiero a una mini casa que utiliza la estructura de un contenedor marítimo como método constructivo de base. En general todos los contenedores tienen el mismo ancho (2.4 metros) y el mismo alto (2.6 metros). Lo que cambia es el largo, los contenedores más comunes tienen 6 metros (20 pies) y 12 metros (40 pies) de largo.

tiny house o casa container

En cambio una tiny house en sentido “tradicional” utiliza otros métodos constructivos. En general, los llamados sistemas constructivos “en seco”. Puede ser de madera (wood frame) de perfiles de acero (steel frame) o de paneles encastrados (por ejemplo paneles SIP).

Dicho esto ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de una casa container frente a una tiny house? Veamoslas punto por punto

Estandarización y robustez, los puntos fuertes del container

Los contenedores marítimos forman un sistema logístico más amplio (denominado containerización) que incluye barcos, movimiento en puertos, transporte en trenes y camiones, etc. Se diseñaron en base a estándares y procesos de calidad estrictos que los hacen previsibles. Sus medidas y su resistencia son exactas. Por ejemplo, las dimensiones interiores de un contenedor de 6 metros (20 pies) es de 5,898 metros de largo. Por 2,352 metros de ancho. Y 2,393 metros de alto.

Ese ADN logístico hace que los containers le transfieran algunos beneficios a la estructura de una casa. Por ejemplo, pueden apilarse, están preparados para elevarse con grúas sin peligro de flexión o torsión, son estancos, etc. Además, los proveedores de la cadena de transporte están acostumbrados a mover containers. En consecuencia es fácil presupuestar los servicios de traslado, movimiento en el lugar y emplazamiento final. 

Estandarización, también el punto débil

Sin embargo, ese mismo ADN sistémico es el que impone una serie de limitaciones a las casas containers. La necesidad de cumplir con estándares de seguridad hace que, en muchos casos, su estructura esté sobredimensionada para las necesidades de una tiny house, y esa desproporción se traduce en un peso innecesario. Un container de 6 metros (20 pies) pesa 2.300 kg y uno de 12 metros (40 pies) pesa 3.750 kilos. Una estructura elaborada en steel frame resulta significativamente más liviana y su utilidad funcional es muy similar. 

Tiny house o casa container: reciclado versus el costo de la inversión 

El uso de contenedores como base para unidades habitacionales tuvo un origen bastante sustentable. El impulso inicial fue reciclar la enorme cantidad de containers marítimos que descarta la industria para reutilizarse como vivienda. Eso tenía dos grandes ventajas: por un lado se reciclaba un objeto que de otro modo terminaría como basura industrial, y por otro, al usuario le permitía  ahorrar el material y la construcción de la estructura de su mini casa.

El problema es que hoy la demanda de contenedores marítimos supera la oferta y además es múltiple, es decir, se utilizan con otros fines además de viviendas (depósitos, etc.). En consecuencia ya no se consiguen gratis o a bajo precio, deben adquirirse en el mercado, con valores que rondan los 2.500 dólares para un contenedor de 6 metros. Al costo de adquisición hay que sumar el costo de transporte hasta el lugar donde el container se va a convertir en casa. 

Con ese dinero se puede hacer una estructura en steel o wood frame a medida, sin las limitaciones de tamaño y diseño que impone el container, y que ya incluye en su dieño, de forma “nativa”, las aberturas para puertas y ventanas, los espacios para las instalaciones y, sobre todo, la aislación.

Tiny house o casa container: conclusiones

Para usarlo como reemplazo del sistema constructivo de una vivienda, el container tiene la ventaja de ser un cuboide muy rígido. Está fabricado bajo normas de calidad estrictas que le dan previsibilidad. Puede apilarse y es estanco. Se diseñó como elemento de un ecosistema logístico con medias estandarizadas, conocidas por los proveedores, que simplifica su transporte y su manipulación.

Sin embargo, precisamente las fortalezas “logísticas” de los contenedores (estandarización, fortaleza estructural), pueden ser puntos negativos al evaluar el mejor método constructivo para una mini casa.

Su costo de adquisición es relativamente alto. Y a eso debes sumar el costo de convertirlo en un espacio habitable ( cortar la chapa para crear las aberturas, aislarlo, etc.). Podemos decir que tiene una línea “moderna”, pensada para optimizar el espacio, pero en la práctica es un limitante formal para tu casa. Los otros sistemas constructivos ofrecen una libertad de diseño bastante más amplia.